Mauricio fue detenido mientras avanzaba la investigación.
Al principio negó cada acusación.
Después culpó al testigo.
Finalmente aseguró que la grabación había sido manipulada.
Pero las pruebas se acumulaban.
Y, por primera vez, ya no era Ramira quien tenía que demostrar desesperadamente su inocencia.
Era Mauricio quien debía responder por sus actos.
Capítulo 6. La verdad ante el tribunal
Ocho meses después, Ramira entró en la sala del tribunal acompañada por su abogada.
Llevaba un vestido azul oscuro que Salomé había elegido para ella. Su cabello había crecido y su rostro conservaba las huellas de los años perdidos, pero sus ojos ya no tenían aquella expresión de derrota.
En la primera fila estaba su hija.
Junto a ella se sentaba el coronel Méndez, citado como testigo por su intervención en la suspensión de la ejecución y la preservación de las nuevas pruebas.