Los documentos mostraban que Mauricio había desviado dinero de la empresa durante varios años. Esteban había descubierto las operaciones y planeaba denunciarlo.
Además, los investigadores encontraron mensajes que relacionaban a Mauricio con un antiguo empleado que había declarado contra Ramira durante el juicio.
El testigo había afirmado que vio a Ramira salir de la casa después del asesinato.
Ahora, confrontado con los documentos y la grabación, admitió que había recibido dinero para mentir.
También confesó que Mauricio le había prometido ayudarlo a abandonar el país después de la condena.
La investigación reveló más irregularidades en la recolección de pruebas y abrió una revisión sobre la actuación de varios funcionarios implicados en el caso original.
El fiscal solicitó que se anulara la condena de Ramira y que se celebrara un nuevo procedimiento con todas las garantías.