Le expliqué cómo funcionaba.
El detective asintió.
—Nuestro equipo ya está coordinando la obtención y preservación de los archivos.
Respiré profundamente.
—¿Eso significa que van a detenerlo?
—Significa que vamos a investigar, corroborar la evidencia y presentar los resultados a la fiscalía. No quiero prometerle una decisión que todavía no depende de mí.
Agradecí su sinceridad.
Había escuchado demasiadas promesas vacías.
No necesitaba otra.
Necesitaba hechos.
Durante las siguientes semanas, mi recuperación fue lenta.
Las curaciones eran dolorosas.
Algunas noches apenas podía dormir.
Los médicos me explicaron que probablemente necesitaría tratamientos adicionales y rehabilitación durante mucho tiempo.
Pero cada mañana me levantaba con una razón para continuar.
Mi hija.
La llamé Grace.
Porque su llegada había sido el milagro más grande de mi vida.
Cuando finalmente pude sostenerla contra mi pecho, lloré durante casi una hora.