—¿Crees que las dos muertes están relacionadas?
Carmine observó nuevamente la fotografía.
—Ahora creo que sí.
Fuimos directamente al banco indicado en los documentos.
La caja de seguridad había permanecido intacta durante dieciséis años.
Dentro había libros contables, fotografías y una memoria de almacenamiento.
También encontramos un pequeño diario.
En la primera página mi padre había escrito:
«Salvatore no murió. Carmine debe saberlo antes de que sea demasiado tarde».
Carmine se quedó completamente inmóvil.
—Eso es imposible.
Continué leyendo.
«Salvatore falsificó su muerte después de descubrir que podía hacerse con el control de la organización. Desde entonces utiliza intermediarios para controlar operaciones sin que Carmine lo sepa».
Sentí un escalofrío.
—¿Crees que sigue vivo?
Carmine no respondió.
Entonces llegamos a la última página.
Había una lista de nombres.
Hombres que trabajaban para Salvatore.