La Niña Tocó La Nuca Del Mafioso Y Su Consejero Perdió La Calma-aurelle

Pero el comentario había llegado en el momento más inesperado.

Y por primera vez, aquella zona de su cuello dejó de ser solamente una herida que prefería no tocar.

Se convirtió en una pregunta.

¿Qué había realmente allí?

Anna observó su expresión.

No podía saber qué estaba pensando.

Solo veía a un hombre que había despertado de golpe y estaba tratando de comprender qué había ocurrido.

Sophie permanecía frente a él.

Sus ojos seguían abiertos de par en par.

Y aunque su madre hubiera preferido que guardara silencio, la niña parecía incapaz de olvidar lo que había visto.

—Era muy pequeño —murmuró.

Anna le dirigió una mirada suplicante.

Pero Sophie continuó.

—Y brillaba un poquito.

La niña no sabía nada sobre la historia de Victor Hale.

No comprendía las relaciones de confianza que sostenían la vida de Dante.

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