No había recuperado a mi padre.
Había recuperado el derecho a decidir qué relación quería tener con él.
## La última sorpresa de Stoyanka
Un año después de su muerte, el abogado de Stoyanka me llamó.
Me pidió que acudiera a su despacho porque había encontrado un documento que no se había incluido en el inventario inicial de sus bienes.
Cuando llegué, colocó un sobre sobre la mesa.
—Su esposa dejó instrucciones para que se lo entregara cuando usted hubiera comenzado una vida independiente.
Abrí el sobre.
Dentro había una escritura de propiedad.
Stoyanka me había dejado una pequeña parcela situada junto a la carretera que conectaba nuestro pueblo con la ciudad.
Era la misma parcela que mi padre había adquirido a nombre de mi hermano utilizando parte del dinero recibido de ella.
Pero la documentación demostraba que Stoyanka había comprado legalmente el terreno años después, cuando logró recuperar una deuda pendiente.