Le di al botón de reproducción.
Primero escuché la voz de Daniel.
—¿Por qué necesitas que ella confíe tanto en ti?
Después, la voz de Owen.
—Porque no tengo a nadie más.
—Eso no te da derecho a meterte en su vida.
Hubo un ruido, como si alguien hubiera dejado un vaso sobre una mesa.
Entonces Owen respondió:
—Tú no entiendes. Llevo años ayudándola. He estado ahí cuando nadie más estaba. Si algún día necesita a alguien para Greta, ¿quién crees que elegirá?
Daniel contestó inmediatamente:
—Eso lo decide ella. No tú.
La grabación continuó unos segundos más.
Y entonces escuché la frase que me hizo comprender lo equivocada que había estado al creer que conocía a Owen.
—No pienso seguir siendo el amigo que siempre ayuda y nunca recibe nada a cambio —dijo él—. Algún día tendrá que reconocer todo lo que he hecho.