El peso de la mentira

—No tenías derecho a venir aquí.

—Tengo todo el derecho a impedir que sigas utilizando a otras personas para ocultar tus actos.

Victoria se apartó de él.

—Elena, ¿qué está pasando?

Elena respiró profundamente.

—Victoria, antes de que tomes cualquier decisión sobre tu matrimonio, necesitas conocer algunos hechos. Y debes escucharlos de alguien que no tiene interés en proteger a Julian.

El hombre que la acompañaba se presentó como el abogado encargado de revisar determinados documentos financieros relacionados con una denuncia presentada semanas atrás.

No era policía ni estaba allí para detener a nadie. Había acudido para entregar documentación y aclarar qué había sido verificado y qué seguía bajo investigación.

Elena colocó varios sobres sobre una mesa.

—Estos documentos fueron revisados por profesionales independientes. No vamos a afirmar nada que no podamos demostrar.

Julian soltó una risa nerviosa.

—Esto es absurdo. Son asuntos privados de mi despacho.

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