Parte 2: Elena recibió la carpeta, pero no la abrió de inmediato

—¿Tienes galletas? —preguntó de pronto.

El silencio se rompió con una risa nerviosa de uno de los invitados.

Mercedes se llevó una mano a la boca y soltó una carcajada entre lágrimas.

—Tengo toda una cocina llena de galletas, cariño.

Lucía miró a su madre.

Elena sonrió.

—Podemos aceptar unas galletas.

Era una respuesta pequeña, pero para Mercedes significaba algo enorme: no le habían cerrado la puerta para siempre.

3. La carpeta que Álvaro temía

El investigador principal se acercó a Elena.

—¿Desea que le entreguemos también la copia del informe complementario?

—Sí, por favor.

Álvaro se puso rígido.

—¿Qué informe?

Elena recibió el documento, pero no se lo entregó a él.

—No he venido a discutir asuntos profesionales en una cena familiar. Sin embargo, como me has invitado delante de tantas personas, considero conveniente dejar constancia de que no he venido a pedirte dinero ni favores.

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