Bajó la cabeza.
—Sí.
Aquella palabra destruyó lo poco que quedaba de nuestra confianza.
—¿Quién es Richard Vance? —pregunté.
Ryan levantó la mirada.
Su rostro perdió el color.
—No deberías mencionar ese nombre.
—¿Por qué?
Comenzó a temblar.
—Porque él sabe cosas sobre tu última misión.
Me quedé inmóvil.
—¿Qué cosas?
Ryan tragó saliva.
—Dijo que si conseguíamos desacreditarte, dejaría de investigar a nuestra familia.
—¿Investigar qué?
Mi exmarido comenzó a llorar.
—Lo que hizo mi padre hace dieciocho años.
Sentí un escalofrío.
El padre de Ryan había sido un contratista militar.
Murió cuando Eliza tenía apenas un año.
O al menos eso nos dijeron.
Rebecca colocó una fotografía sobre la mesa.
Mostraba a Richard Vance entrando en una propiedad privada.
A su lado caminaba un hombre mayor.
Cabello gris.
Bastón negro.
Una cicatriz sobre la frente.