Mi corazón se detuvo.
Marcus me miró.
Y por primera vez desde que regresé a casa, comprendí que quizá el enemigo había viajado conmigo desde el principio.
Mi corazón se detuvo.
Marcus me miró.
Y por primera vez desde que regresé a casa, comprendí que quizá el enemigo había viajado conmigo desde el principio.