Entraron una agente de investigación y un hombre con una carpeta.
—Señora Daniela Ruiz, soy la agente Salgado.
Mi madre se puso tensa.
—¿Qué ocurre?
La agente me miró.
—Su vecina, la señora Guadalupe Martínez, nos entregó algo.
Pensé inmediatamente en mi ropa.
—¿Qué?
—Una cámara.
Fruncí el ceño.
—No entiendo.
—Hace aproximadamente un mes instalaron una cámara de seguridad en la entrada de su casa después de varios robos en la colonia.
Mi corazón empezó a latir más rápido.
—La cámara alcanza parte de nuestro patio.
—Sí.
La agente abrió la carpeta.
—Y también una ventana.
La cocina.
Cerré los ojos.
—¿Grabó…?
—Parte de la agresión.
Mi madre se llevó una mano a la boca.
—Dios mío.
La agente continuó:
—No tenemos todo el interior, pero sí vemos a Teresa entrando en la cocina con el rodillo. Después usted aparece cayendo cerca de la ventana.