7 años.
Mi madre asintió.
—Exactamente.
—Pero 6 años atrás fue transferida legalmente.
Su sonrisa desapareció.
—¿Transferida a quién?
Arturo giró el documento.
Mi madre leyó el nombre.Revisa Artículos Maternidad
Después volvió a leerlo.
Mariana Torres de Villarreal.
Renata se levantó de golpe.
—Eso es imposible.
—Está inscrita y vigente —respondió Arturo.
Mi madre me miró.
—Santiago, ¿por qué harías algo así?
Miré a Mariana.
—Porque cuando mi empresa estaba muriendo, ella vendió la única propiedad que había heredado para salvarla.
Mariana permaneció en silencio.
—Cuando pude devolvérselo, puse esta casa a su nombre.Busca Propiedades Exclusivas
Mi madre parecía no saber dónde mirar.
Entonces Mariana caminó hasta ella.
—Durante meses me dijo que recordara cuál era mi lugar.
Mi madre bajó la voz.
—Mariana…
—Nunca olvidé mi lugar, Elena. Solo estaba esperando que usted revelara el suyo.
Nadie se movió.
Mariana señaló la maleta que habían preparado para