a utilizar la misma prudencia que Michael.
No quería acusaciones.
Quería hechos.
Después de colgar, Michael señaló la cronología.
—Si las fechas coinciden, tendremos otra pieza.
Coincidieron.
No demostraban por sí solas exactamente qué había ocurrido, pero la entrada de dinero en aquella cuenta se produjo pocos días después de la transferencia de James.
Aquella noche Olivia me llamó otra vez.
—He encontrado antiguos extractos.
—¿Los tienes?
—Sí.
—Guárdalos.
—Hay algo raro, Elena.
—¿Qué?
—Papá no era el único autorizado en aquella cuenta.
—¿Quién más?
Olivia tardó unos segundos.
—Mamá.
Me quedé inmóvil.
Nuestra madre había muerto muchos años atrás.
Y de repente, una historia que yo creía limitada a mi padre parecía remontarse mucho más lejos.
—¿Sabías que ella figuraba allí?
—No.
—¿Y papá?
—Supongo que sí.
Después Olivia añadió:
—Hay otra cosa. Encontré una carta de mamá junto a los extractos.
El corazón me dio un vuelco.
—¿Qué