El ruido del auditorio quedó detrás.
Ethan permaneció varios segundos de espaldas a mí.
—Necesito entender.
—No hay mucho que entender.
Se volvió bruscamente.
—Hay diez años que entender.
—Nueve años y varios meses de vida de Leo.
—Laura.
—No desaparecí con un recién nacido. Me divorcié embarazada y tú no lo sabías.
—Porque no me lo dijiste.
—Correcto.
—¿Por qué?
Lo miré.
Durante años había imaginado aquella conversación.
En algunas versiones gritaba.
En otras lloraba.
En otras Ethan no aparecía jamás.
La realidad era mucho más tranquila.
—Porque aquel día ibas al aeropuerto a buscar a Vanessa.
Su mandíbula se tensó.
—Eso no responde…
—Llevaba una ecografía.
Ethan se quedó quieto.
—Estaba dentro de mi bolso.
Silencio.
—Pensaba enseñártela después de firmar.
Los ojos de Ethan bajaron hacia mi bolso actual, como si pudiera ver el de aquella época.
—Entonces ¿qué pasó?
—Te pregunté si alguna vez me