asset, deben aplicarse con igual rigor en el ámbito de la salud privada.
La prevención de incidentes similares depende directamente de la profesionalización y el control cruzado de las tareas asignadas al personal sanitario residente.
La supervisión independiente de los profesionales de la salud
Ningún médico, por muy prestigioso o costoso que sea su servicio, debe operar sin la supervisión de un comité ético o un segundo especialista que verifique la coherencia entre el diagnóstico y la evolución clínica del paciente. Esta práctica elimina los puntos ciegos que facilitan el abuso de autoridad.
La inversión en una segunda opinión médica representa una decisión inteligente y rentable para salvaguardar la vida de los miembros más indefensos de cualquier familia.
La necesidad de verificar los testimonios del personal médico
Aceptar los informes clínicos sin cuestionarlos basándose únicamente en la reputación del emisor es un riesgo inaceptable cuando está en juego la integridad