Sus ojos se desplazaron hacia el pasillo.
“Meredith, por favor. Este no es el lugar para hacer…”
“Sabías que estaba vivo”.
“Mantén la voz baja”.
Una vez me reí.
Sonaba feo.
“Me paré junto a tu familia en su funeral”.
Julian se frotó la frente.
“Por favor. Permítanme explicarlo después de la ceremonia”.
“¿La ceremonia?”
Bajó la voz hasta que apenas era audible.
“Es complicado”.
“No. Lo complicado es cambiar la fecha de una boda. Complicado es descubrir que tu prometido te engañó. Esto es otra cosa”.
Algunos invitados miraron.
Julian se acercó.“Adrian iba a decírtelo”.
“¿Cuándo?”
Él no contestó.
Sentí que algo dentro de mí se asentaba.
El dolor seguía ahí, pero otro sentimiento se había movido a su lado.
Claridad.
“¿Quién es la novia?”
Julian apartó la mirada.
“Se llama Sarah”.
“¿Cuánto tiempo?”
“Meredith”.
“¿Cuánto tiempo lleva con él?”
Su silencio duró demasiado.
“Antes del accidente”, finalmente confesó en voz baja.
Una ola de náuseas me golpeó.
Asentí lentamente.