Un mismo día. Dos mediciones.
Primero: 150/95.
Treinta minutos después: 120/80.
¿Error del aparato? ¿Problema grave? ¿Milagro instantáneo?
La presión arterial no es un número fijo. Es una variable dinámica que puede cambiar en cuestión de minutos dependiendo de cómo, cuándo y en qué condiciones se mida.
Entender esto puede evitar diagnósticos erróneos… o falsas tranquilidades.
