—No seas ridícula.
—Cuando yo tenía ocho meses de embarazo y no podía agacharme, me dijiste que si no tenía manos.
Ethan apretó los labios.
Por un segundo, casi pareció incómodo.
Pero el orgullo le ganó.
—Estás comparando cosas que no tienen nada que ver.
Me reí.
No fue una risa feliz. Fue un sonido áspero, desconocido.
—Claro. Lo que le haces a ella es ternura. Lo que me niegas a mí es sentido común.
La bebé empezó a llorar.
Ese llanto pequeño, agudo, que normalmente me atravesaba de culpa, esa noche me despertó de golpe.
Me levanté con dificultad. Todavía me dolían las piernas. Todavía tenía los pechos inflamados. Todavía sentía el peso de tres meses de abandono sobre los hombros.
Pero caminé hasta la cuna y levanté a mi hija.
—Shhh, mi amor. Mamá está aquí.
Ethan me observó con impaciencia.
—Dámela.
Retrocedí un paso.
Él frunció el ceño.
—Dije que me la des.
—No.
—Sofia, no empieces.
Abracé a Emma contra mi pecho.
—No voy a darte a mi hija para que finjas frente a Alexander que eres un padre preocupado.
La cara de Ethan se endureció.
—¿Eso crees que soy?
—No sé qué eres afuera de esta casa —dije—. Sé lo que eres aquí dentro.
El timbre sonó.
Una vez.
Luego otra.
Ethan miró hacia la puerta, furioso.
—No vas a bajar.
No respondí.
Caminé hacia la salida del cuarto con Emma en brazos.
Él se puso delante.
—Te dije que no vas a bajar.
Lo miré directo a los ojos.
—Apártate.
Algo en mi voz lo sorprendió. Quizá porque no grité. Quizá porque no temblé. Quizá porque por primera vez no le pedí permiso.
Ethan no se movió.
Entonces el teléfono de él sonó.
Miró la pantalla.
Su expresión cambió.
No contestó.
Volvió a sonar.
Después llegó un mensaje.
Yo no podía ver el contenido, pero sí vi el nombre.
Alexander Grant.
Ethan leyó el mensaje y palideció apenas.
—¿Qué pasa? —pregunté.
No respondió.
Pero el timbre volvió a sonar.
Esta vez, acompañado de una voz desde la entrada.
—Ethan. Abre la puerta.
Era Alexander.
No venía solo.
Escuché otra voz masculina. Luego otra.
Los tres padrinos de nuestra boda estaban abajo.
Alexander Grant.
Nathan Reed.
Michael Hayes.
Los tres mejores amigos de Ethan.