Ruth decía que si íbamos a estar juntos, teníamos que vivir como una pareja de verdad, que si yo la amaba de verdad tenía que demostrarle que podía cuidarla como se merecía.
Como se merecía. Cristina repitió las palabras lentamente. Y qué hay de lo que yo merecía, Damián. ¿Qué hay de lo que merece nuestro hijo? Cristina, tienes que entender. Yo creía que la empresa era nuestra.
Creía que estaba usando dinero que también era mío, pero aunque hubiera sido dinero nuestro, la voz de Cristina se aguantó por primera vez. ¿Crees que tenías derecho a gastarlo en otra mujer sin decírmelo?