Y me fui.
Me fui como una decisión.
Me fui sin mirar atrás.
Esa fue la primera vez en años que sentí que caminaba ligera.
Y ahora dime tú: si hubieras estado en mi lugar, ¿habrías perdonado de inmediato, o también habrías puesto un límite imposible de ignorar?
Porque a veces el escándalo no está en el dinero…
sino en lo que una mujer decide hacer cuando por fin deja de pedir permiso para respetarse.